El coronel Lagos bajo cuyo imperio se encontraba Lima, sabía por propia experiencia las riquezas que contenían los establecimientos científicos y literarios de la capital.En los pocos días que ocupó con sus división el local de la universidad, en donde existían los libros, instrumentos y muebles de las facultades de jurisprudencia y ciencias. y de la escuela de minas. aprovechó, cual ninguno, de ese botín: y centenares de cajones, hechos con la madera de los estantes, fueron remitidos como bienes propio o de guerra, a Chile.Por eso sin duda el primer acto de su gobierno fue hacer ocupar con un batallón, el extenso edificio de la Biblioteca Nacional, en donde existía también el Archivo Nacional de documentos históricos manuscritos, la oficina de estadísticas y el Club Literario...
Ocupado el edificio de la biblioteca por soldados y oficiales, para conocer lo que contenían los salones, fueron como peritos exploradores varios capellanes del ejército invasor, y se presentaron al bibliotecario, coronel Odriosola, cual amigos que deseaban conocer la tan
acreditada bibioteca de Lima; el anciano bibliotecario, hombre sin malicia, creyo en las fingidas manifestaciones de los exploradores y les enseño las obras de más mérito que existían, sacandolas de sus estantes, a fin de las que las examinaran. Mucha fue la admiración que mostraron los visitantes, al ver obras de raro mérito ; tomaron nota de ellas, y se despidieron, ofreciendo volver al día siguiente. El bibliotecario cerró las puertas y se retiro a sus habitaciones, en el mismo edificio; mas al siguiente día ¿Cuál no sería la sorpresa del buen Odriosola al notar que habían desaparecido de sus estantes las mismas obras, tan admiradas y muy codiciadas por los venerables capellanes del ejército chileno? ...nadie ignoraba que los robos que se hacían en los locales ocupados por batallones chilenos, se verificaban en la noche, y se conducían en carretas con tal descaro, que al fin se prohibió todo tráfico de carretas durante la noche, que losejecutores eran los mismos que debían cuidar del cumplimiento de lo mandado.
Mariano Felipe Paz Soldan
Carta dirigida al ministro norteamericano en el Perú ChristiancyLima, Marzo 10 de 1881
... El 26 de febrero se me exígió la entrega de las llaves de la biblioteca, dándose principio al más escandaloso y arbitrario despojo. Los libros son llevados en carreta, y entiendo que se les embarca con destino a Santiago. La biblioteca para decirlo todo, ha sido entrada a saco, como los libros representaran material de guerra. Manuel de Odriozola
Mariano Felipe Paz Solda
Carta del presidente chileno Domingo Santa Maria a Ricardo Palma
Señor don Ricardo Palma. Valparaiso marzo 14 de 1884
Mi estimado amigo: No se ha equivocado ud., en creer, como me lo dice en su carta de 20 de febrero, que tendría buena voluntad para devolver a la biblioteca de Lima que de ahí pudieron sacarse en un momento de ardor bélico, siempre que esos libros pudiera haberlos, y reunirlos, sin desarmar las bibliotecas en que pudiera encontrarse catalogados.
Según mis investigaciones, son pocos los de esta especie; pues la mayor parte se han perdido de aduana en aduana, o de oficina en oficina, ya que en aquel tiempo, más que a libros, se hacía caricias a las armas
A dios gracias, los tiempos bonancibles vuelven, y ud. dejará de andar con una espada al cinto, y volverá a tomar la pluma para escribir como siempre, sabrosos y bien aliñados artículos.
Le adjunto la lista de libros que le envío por el vapor "Chile". que zarpa mañana de este puerto.
Pruébele esta remesa mi deseo de complacer a ud. y de hacer fructuosa la tarea que se ha impuesto.
Le saluda su siempre amigo afectísimo. Domingo Santa María.
Mariano Felipe Paz Soldan
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